Triple nexo - Tatu-lotura

Triple nexo

Este enfoque, conocido como Triple Nexo, busca respuestas más coordinadas y duraderas, tejiendo vínculos entre quienes tienen derechos y quienes tienen la responsabilidad de garantizarlos. Lo aplicamos tanto en contextos de emergencia, como en procesos de cambio estructural a largo plazo.

Desde los campos de personas refugiadas en Uganda o RD Congo, hasta las aulas de Euskadi, impulsamos proyectos que defienden el derecho a la salud y una vida libre de violencias para todas las personas. Siempre desde una lógica de justicia global, uniendo lo local y lo internacional, lo urgente y lo transformador.

Líneas de acción

Promoción del Derecho a la Salud en contextos de crisis

Acompañamos a comunidades afectadas por conflictos armados, emergencias humanitarias y crisis migratorias para garantizar el acceso a servicios básicos de salud, medicamentos esenciales y apoyo psicosocial. Reforzamos las capacidades locales y defendemos que el derecho a la salud se respete incluso en las situaciones más adversas. 

Erradicación de la violencia basada en género

Apoyamos a mujeres y niñas supervivientes de violencia sexual y de género con acompañamiento integral, restitución de derechos y acceso a servicios de salud y protección. Trabajamos en procesos de sensibilización comunitaria, fortalecimiento de redes formamos a profesionales clave y promovemos cambios culturales para prevenir la violencia y eliminar prácticas nocivas.

Estrategias de educación transformadora, sensibilización e incidencia

Impulsamos proyectos educativos que promueven la justicia social, la equidad de género y los derechos humanos. Desarrollamos campañas de sensibilización e incidencia política para fomentar una ciudadanía crítica, comprometida y solidaria, capaz de transformar las causas estructurales de la desigualdad.

Uganda: salud y derechos en contextos de refugio

Desde Farmamundi trabajamos con el apoyo de la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad en los asentamientos de Kampala, Kyaka II y Adjumani, para garantizar el acceso a la salud, la salud mental y los derechos sexuales y reproductivos de la población refugiada, especialmente mujeres y niñas supervivientes de violencia.

Lo hacemos junto a EMESCO y AHA, organizaciones locales, fortaleciendo la atención médica y legal, el apoyo psicosocial, y la participación comunitaria.

Las personas refugiadas provienen de países en crisis de la región, principalmente de Sudán del Sur y República Democrática del Congo, pero también de Sudán, Ruanda, Somalia, Eritrea y Etiopía.

Uganda es referente global por su modelo de acogida e inclusión, donde la mayoría de personas refugiadas vive integrada en comunidades locales y accede a servicios compartidos como escuelas o centros de salud. 

El modelo de acogida también conlleva grandes desafíos: la presión sobre los recursos es enorme y los servicios sanitarios resultan insuficientes ante una población creciente y vulnerable. 

La atención médica es limitada, especialmente para mujeres y niñas: escasean los medicamentos, el personal sanitario y el acceso a salud sexual, apoyo psicológico y protección frente a la violencia. 

Frente a este escenario, trabajar por el derecho a la salud es más urgente que nunca.

Barreras de acceso a la salud

¿Cómo afectan el idioma, la situación legal, el racismo o la brecha digital al acceso a la salud de las mujeres africanas que residen en Euskadi? 

Historias que transforman

Testimonios en primera persona desde Euskadi y Uganda que nos acercan a comprender la realidad de las personas que migran.