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Triple nexo

Triple nexo

En un mundo marcado por conflictos prolongados, crisis climáticas y desplazamientos forzados, Farmamundi trabaja desde un enfoque que conecta tres dimensiones esenciales: la acción humanitaria, el desarrollo y la construcción de paz.

Este enfoque, conocido como Triple Nexo, busca respuestas más coordinadas y duraderas, tejiendo vínculos entre quienes tienen derechos y quienes tienen la responsabilidad de garantizarlos. Lo aplicamos tanto en contextos de emergencia, como en procesos de cambio estructural a largo plazo.

Desde los campos de personas refugiadas en Uganda o RD Congo, asentamientos urbanos en Kenia hasta las aulas de Euskadi, impulsamos proyectos que defienden el derecho a la salud y una vida libre de violencias para todas las personas. Siempre desde una lógica de justicia global, uniendo lo local y lo internacional, lo urgente y lo transformador.

Líneas de acción

Promoción del Derecho a la Salud en contextos de crisis

Acompañamos a comunidades afectadas por conflictos armados, emergencias humanitarias y crisis migratorias para garantizar el acceso a servicios básicos de salud, medicamentos esenciales y apoyo psicosocial. Reforzamos las capacidades locales y defendemos que el derecho a la salud se respete incluso en las situaciones más adversas.

Erradicación de la violencia basada en género

Apoyamos a mujeres y niñas supervivientes de violencia sexual y de género con acompañamiento integral, restitución de derechos y acceso a servicios de salud y protección. Trabajamos en procesos de sensibilización comunitaria, fortalecimiento de redes formamos a profesionales clave y promovemos cambios culturales para prevenir la violencia y eliminar prácticas nocivas.

Estrategias de educación transformadora, sensibilización e incidencia

Impulsamos proyectos educativos que promueven la justicia social, la equidad de género y los derechos humanos. Desarrollamos campañas de sensibilización e incidencia política para fomentar una ciudadanía crítica, comprometida y solidaria, capaz de transformar las causas estructurales de la desigualdad.

Uganda y Kenia: 
salud y derechos en contextos de refugio

En Uganda, a fecha de octubre de 2025, había 1.936.423 personas refugiadas.

Desde Farmamundi trabajamos con el apoyo de la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad en los asentamientos de Kampala, Kyaka II y Adjumani, para garantizar el acceso a la salud, la salud mental y los derechos sexuales y reproductivos de la población refugiada, especialmente mujeres y niñas supervivientes de violencia.

Lo hacemos junto a EMESCO y AHA, organizaciones locales, fortaleciendo la atención médica y legal, el apoyo psicosocial, y la participación comunitaria.

Las personas refugiadas provienen de países en crisis de la región, principalmente de Sudán del Sur y República Democrática del Congo, pero también de Sudán, Ruanda, Somalia, Eritrea y Etiopía.

Kenia acoge a 676.332 personas refugiadas y solicitantes de asilo registradas de las cuales un 76% son mujeres y niños/as.

Desde Farmamundi trabajamos con el apoyo de la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad en los asentamientos informales de los subcondados de Kasarani y Kamukunji en Nairobi, y en el asentamiento de Langalanga en Nakuru.

Junto con HESED África, trabajamos para la restitución integral de los derechos de la población refugiada afectada por el conflicto en la región, mediante el refuerzo de los servicios sanitarios públicos, los recursos para la salud comunitaria, el circuito de atención y prevención de la VSyVbG y los mecanismos de participación.

Una crisis olvidada, crónica y de gran complejidad. Kenia se encuentra entre los principales países de acogida de personas solicitantes de asilo, refugiadas y desplazadas a nivel global, la mayoría de ellas procedentes de países vecinos.

Uganda es referente global por su modelo de acogida e inclusión, donde la mayoría de personas refugiadas vive integrada en comunidades locales y accede a servicios compartidos como escuelas o centros de salud.

El modelo de acogida también conlleva grandes desafíos: la presión sobre los recursos es enorme y los servicios sanitarios resultan insuficientes ante una población creciente y vulnerable.

La atención médica es limitada, especialmente para mujeres y niñas: escasean los medicamentos, el personal sanitario y el acceso a salud sexual, apoyo psicológico y protección frente a la violencia.

Mujeres y niñas refugiadas en Kenia afrontan riesgos de violencia y supervivencia extrema, especialmente en la búsqueda diaria de agua.

La violencia sexual y la mutilación genital femenina siguen limitando el bienestar y el futuro de miles de mujeres y niñas.

El miedo a denunciar, el estigma social y la desconfianza en las instituciones dificultan la restitución de sus derechos.

Frente a este escenario, trabajar por el derecho a la salud es más urgente que nunca.

Barreras de acceso a la salud

¿Cómo afectan el idioma, la situación legal, el racismo o la brecha digital al acceso a la salud de las mujeres africanas que residen en Euskadi?

Historias que transforman

Testimonios en primera persona desde Euskadi, Kenia y Uganda que nos acercan a comprender la realidad de las personas que migran.